Educación y Copy & Paste

Muy buena la columna de Cristian Ocaña en el Mostrador, coincido plenamente con él. La tecnología que no sirve a un propósito claro, ni resuelve un problema que el sistema y todos sus componentes tengan identificado como tal, ¡y quieran resolverlo!, no produce mejores resultados.

Son los objetivos de aprendizaje y las metodologías las que tienen que cambiar, de otra manera las Tecnologías de la Información y la Comunicación terminan siendo instrumentos para pobres resultados de aprendizaje, sea en la escuela, la universidad o la empresa en sus procesos de capacitación.

El PowerPoint puede llegar a “tecnificar” una mala clase: no participativa, sin desempeños por parte de los alumnos, sin comprensión profunda, sin pensamiento, sin expectativas respecto de los logros. Otorguemos que el PowerPoint podría tener un impacto positivo en la motivación, pero sigue siendo una mala clase con pobres resultados de aprendizaje.

Muchas de las tecnologías y de sus usos pretenden instalarse sobre ambientes faltos de procesos de aprendizaje de calidad, y ciertamente la tecnología NO va a proporcionar la calidad que falta.

Hace ya tres años en un cuarto medio le pregunté a las alumnas si hacían copy & paste. No me sorprendió que la mayoría admitiera realizarlo en la mayor parte de los ramos, sin embargo me sorprendió que no solo fuera una “técnica”, sino que también existían estrategias como utilizar un diccionario de sinónimos (en línea) para cambiar palabras que eran muy “formales”, cambiar frases u oraciones cada ciertos tramos del texto o introducir pequeños errores. Todo esto para no ser detectadas.

¿Cómo evitamos el Copy & Paste en educación media? Con una metodología que requiera de los y las alumnas un “uso flexible de conceptos y habilidades en situaciones nuevas” (1).

Si le pido a los alumnos un trabajo escrito muy amplio, donde puede caber cualquier cosa que se encuentre en “El rincón del Vago” o en cualquier lugar de la Web, un trabajo que no implique mayor análisis o comprensión, entonces el Copy & Paste funcionará en todo su esplendor.

Si los alumnos han trabajado los principales conceptos, datos e información a través de diversas transformaciones (aquí funcionan las inteligencias múltiples), han realizado desempeños que impliquen aplicación, síntesis, ejemplificación, tomar perspectiva, etc., por escrito y oralmente, y como desempeño final, claramente pautado y ejemplificado se les pide que asuman una determinada perspectiva, escriban sobre ella, y la justifiquen oralmente, entonces les puedo asegurar que el Copy & Paste no funciona. Ha quedado neutralizado por una metodología. ¡Decir que en las aulas NO HAY TIEMPO PARA ESTO, quiere decir que no hay tiempo para el APRENDIZAJE!

Esto es en educación media. Para otro comentario queda lo que ocurre en educación básica donde, en algunos colegios, por falta de criterio en las consignas, los padres terminan haciendo los trabajos de los niños.

(1) Concepto de comprensión utilizado por el Programa Enseñanza para la Comprensión de la Universidad de Harvard.

12 comentarios:

Marcos Bauzá dijo...

Hola Roberto: es cierto eso de que es necesario educar con una metodología más comprometida y que no implique sólo copiar y pegar.

También es cierto que Chile está ahora en plena Revolución Educativa y es necesario hablar de ello, haciendo algún aporte de valor a quienes están intentando modificar el vetusto sistema educativo.
Un abrazo.

Luna Agua dijo...

La pregunta que me hago: ¿La teconología al servicio de la educación o la educación al servicio de la tecnología?

Saludos

Robert dijo...

Creo que en dos líneas LUNA AGUA ha resumido un tema central de lo que viene ocurriendo en educación en el último tiempo. Pregunta que además nos lleva a:

¿La educación al servicio de un mercado o al servicio, en forma ética, de todos los habitantes de un país?

La tecnología TIENE que estar al servicio de la educación, y no al revés. Simple.

La tecnología que está en el sistema educativo tiene que ser la que se requiera para lograr objetivos educativos y de aprendizaje y no la que logró "colocarse" mediante marketing y presiones indebidas.

Ahora, esta claridad se torna opaca cuando la educación no tiene claro para donde va o como llegar allá. Y en el camino toma a la tecnología como fin (es más concreto, fotografiable, medible,y fácil de lograr, 25 computadores en una sala que la capacidad de pensamiento crítico en 25 alumnos. ¡Pero éticamente no es lo correcto!).

Esto no quiere decir que tenemos que seguir sólo con tiza y pizarrón de cemento pintado de negro.

Las tecnologías digitales son necesarias, cuando se justifican para el logro de determinados objetivos educativos, objetivos como mejores aprendizajes, aprendizajes distribuidos, capacidad de gestión de aprendizaje, respeto a las diferencias, juicio crítico, etc.

Robert dijo...

Ahora que las aguas se han aquietado un poco es posible comentar.

La calidad de la educación chilena en promedio es mala y refleja las diferencias sociales que tenemos. El reclamo de los estudiantes puso la atención pública sobre el problema. El problema se farandulizó, se politizó. Llegó el mundial y la atención se diluyó. Las medidas anunciadas por el gobierno no alcanzan. Este problema seguirá mientras no cambie la manera de ver el problema y exista un compromiso ético de todo Chile por cambiarlo.

No estoy muy optimista y siento decirte Marcos que no llegó la "Revolución Educativa".
Un abrazo

jisa dijo...

Estimado Robert,

Una pregunta, usted hizo clases de inglés en el Colegio San Benito hace unos años?

Robert dijo...

Estimado, exactamente, hace unos 15, 16 años más o menos hice clases de inglés en el San Benito. ¿Nos conocemos de allí?

Robert

jisa dijo...

Efectivamente!
Notable me parece el reencuentro en la blogósfera...
Excelente Blog, felcidades.

Anónimo dijo...

Robert,
me encantó tu artículo y me parece que se enmarca en un problema más profundo y filosófico. No quiero meterme en aguas difíciles, pero digamos que en la actualidad parece que preferimos las "estéticas" a las "éticas". Los griegos tenían bien claro esto.
Y nos pasa a muchos niveles. Como las actitudes, los procesos, los comportamientos (la ética) es difícil, nos contentamos con las apariencias (la estética). Nos pasa en el desarrollo de nuestra propia persona, en las relaciones personales, en las profesiones, en las políticas de estado, en.... en todas partes... y como vos apuntas, parece que en el áula también. En este caso particular, con las tecnologías de información. Pero me imagino que también con otras cosas... Como es difícil "aggiornar" los procesos de aprendizaje, la profundidad de lo que pasa cuando intentamos que otro aprenda, nos contentamos con cambiar la estétitca de la clase con alguna herramienta nueva y siguiendo con procesos viejos.
Se parece al viejo adaggio de "SER o PARECER". Ética o estética.
Un desafío.

Bueno tu planteo. Vayamos a lo profundo.

Abrazo
Pablo G.

Robert dijo...

Hola Pablo, me has hecho retornar a este espacio que quiero mucho. Pero que tengo abandonado para terminar mi tesis. Al dilema entre la ética y la estética yo le agregaría la dimensión erótica. En ocasiones es puro "enamoramiento" el que tenemos por ellas.
En general en un sistema de actividad ocupan el lugar de la herramienta que nos ayuda a lograr un propósito. Pero como parece que son los propósitos los que se encuentran en crisis en la educación, es fácil convertir a la herramienta en fin.

Abrazo
Robert

Anónimo dijo...

Robert, es muy bueno tu blog !! No lo abandones.
Abrazo

Pablo

Robert dijo...

Gracias, prometo retomarlo a partir de terminar la tesis. Además tengo un monton de temas en carpeta.

Abrazo

Robert

SantoS dijo...

si... querer educar no es lo mismo que educar.-